Había una vez un científico que se encontró una varita de poderes muy peligrosos.
Hizo con la varita un experimento y ... buuf ! apareció un dragón grandísimo. Ese monstruo causó muchos problemas y el científico tiró a la calle la varita ; luego lo metieron en la cárcel.
Por ahí pasaba un bobo que se llamaba Leo. Este mongólico se encontró la varita y la utilizó. Todos los desastres que había causado el dragón los arregló y lo desapareció. En ese momento se hizo sabio.
(César Alfonso Figueroa)
Hizo con la varita un experimento y ... buuf ! apareció un dragón grandísimo. Ese monstruo causó muchos problemas y el científico tiró a la calle la varita ; luego lo metieron en la cárcel.
Por ahí pasaba un bobo que se llamaba Leo. Este mongólico se encontró la varita y la utilizó. Todos los desastres que había causado el dragón los arregló y lo desapareció. En ese momento se hizo sabio.
(César Alfonso Figueroa)
Relatos de escritores jóvenes, estudiantes del Colegio "San José de Barranquilla".
Tomados de la sección "Tinta Viva", del periódico escolar.
Tomados de la sección "Tinta Viva", del periódico escolar.




