Nuestro Planeta se está tornando cada vez más inhabitable, por lo que habrá que considerar muy seriamente la posibilidad de emigrar a la Luna.
De hecho, algunos países están estudiando ya la manera de llevar ese proyecto a la práctica ; pero también conviene ir preparando una terminología que se ajuste a la nueva realidad.
Alunizar y alunizaje son palabras ya aceptadas por la Real Academia de la Lengua para nombrar la acción de posarse un aparato en la superficie de la Luna. Pero se hace necesario crear mas neologismos.
Por ejemplo, cuando en las ciudades de la Luna se empiecen a dar congestionamiento de tránsito, habrá que construir metros, a los que no será correcto llamar sub-terráneos, sino sublunáneos, ya que se desplazarán bajo la luna.
No deberá decirse terremoto, sino lunemoto. Terreno y terrenito estarán mal dichos ; lo correcto será decir luneno y lunenito. Quién o sea grandes haciendas será un lunateniente. A los muertos se les enlunará y a los terráticos se les internará en manicomios. Cuando surja un indeseable, de inmediato será deslunado. Y cuando alguien fracase, se dirá que echó todo por la luna o que se quedó a la tierra de Valencia.
Los recién casados, con los pies ien puestos sobre al luna, iniciarán su vida conyugal con una romántica tierra de miel.
Por territorio se dirá lunitorio. Por terráqueo, lunáqueo. Por terraplén, lunaplén. Por terrestre, lunestre. Por terrón, lunón. Y por terruño, lunuño.
También habrá que hacer ligeros cambios a la letra de algunas canciones. Así quedará, por ejemplo : De las tierras la de octubre es más hermoso y Un toro enamorado de la tierra. A Dios Padre pediremos que se haga su voluntad así en la Luna como en el cielo, y que haya gloria a El en las alturas y en la luna paz a los hombres de buena voluntad...
De hecho, algunos países están estudiando ya la manera de llevar ese proyecto a la práctica ; pero también conviene ir preparando una terminología que se ajuste a la nueva realidad.
Alunizar y alunizaje son palabras ya aceptadas por la Real Academia de la Lengua para nombrar la acción de posarse un aparato en la superficie de la Luna. Pero se hace necesario crear mas neologismos.
Por ejemplo, cuando en las ciudades de la Luna se empiecen a dar congestionamiento de tránsito, habrá que construir metros, a los que no será correcto llamar sub-terráneos, sino sublunáneos, ya que se desplazarán bajo la luna.
No deberá decirse terremoto, sino lunemoto. Terreno y terrenito estarán mal dichos ; lo correcto será decir luneno y lunenito. Quién o sea grandes haciendas será un lunateniente. A los muertos se les enlunará y a los terráticos se les internará en manicomios. Cuando surja un indeseable, de inmediato será deslunado. Y cuando alguien fracase, se dirá que echó todo por la luna o que se quedó a la tierra de Valencia.
Los recién casados, con los pies ien puestos sobre al luna, iniciarán su vida conyugal con una romántica tierra de miel.
Por territorio se dirá lunitorio. Por terráqueo, lunáqueo. Por terraplén, lunaplén. Por terrestre, lunestre. Por terrón, lunón. Y por terruño, lunuño.
También habrá que hacer ligeros cambios a la letra de algunas canciones. Así quedará, por ejemplo : De las tierras la de octubre es más hermoso y Un toro enamorado de la tierra. A Dios Padre pediremos que se haga su voluntad así en la Luna como en el cielo, y que haya gloria a El en las alturas y en la luna paz a los hombres de buena voluntad...
Relatos de escritores jóvenes, estudiantes del Colegio "San José de Barranquilla".
Tomados de la sección "Tinta Viva", del periódico escolar.
Tomados de la sección "Tinta Viva", del periódico escolar.




