Las noches son tan largas en el invierno - no es nada nuevo, ¿cierto? -hay de oscuridad a oscuridad.
Trae imágenes
de tu abrazo
tu cabeza dormida en mi cabello
tus manos arrullando mis senos.
Hacía frío la primera noche de nuestro encuentro.
Había tanto de sueños amorosos de promesas besarnos hasta que dolieran los labios llenar de saliva el mapa corporal para descubrir como astrolabio fisuras dejadas con el tiempo.
La niebla, una botella de vino en el lugar aquel tan argentino mexicano ¿español? ¿italiano? o, era el universo de bebernos en cada trago tan de otro lado
tu mar
nosotros
tan sin murallas
que fue natural al retornar a lo que era por un tiempo corto nuestro hogar decir... "la ducha aguarda".
Tus ojos recorriendo mi pecho cuando quitaba lentamente el sujetador eran la primavera, el verano y en un invierno cruel el calor era tal que hubiéramos podido derretir el sol.
Tus manos
jabón espuma de ternura
los dedos,
el fragor de pincel en mi espalda.
Mis labios el agua...
y me gusto todo de ti tus piernas, tus nalgas...
Me decías que había tesoros en el cuerpo que buscabas dulces, caramelos; que encontraría -sí sabía jugar- en ti, un postre nuevo.
Después llenaste la tina de lavanda mojada diciendo: "...es lo mejor para ahogar la pasión".
Pero... jugabas...
- naufragamos una y otra vez
eras barco y cardumen
era ola y espuma
ritos desnudos.
La promesa era no salir del agua hasta que amaneciera ...
-Yo... agradecí a la vida la noche larga tú... sonreías y disfrutabas.
Por eso, sólo por eso, este otoño busco lavanda para rociar el agua de la tina y me gustan las noches invernales porque en la oscuridad de tu mirada esta la luz, de mi palabra.
Trae imágenes
de tu abrazo
tu cabeza dormida en mi cabello
tus manos arrullando mis senos.
Hacía frío la primera noche de nuestro encuentro.
Había tanto de sueños amorosos de promesas besarnos hasta que dolieran los labios llenar de saliva el mapa corporal para descubrir como astrolabio fisuras dejadas con el tiempo.
La niebla, una botella de vino en el lugar aquel tan argentino mexicano ¿español? ¿italiano? o, era el universo de bebernos en cada trago tan de otro lado
tu mar
nosotros
tan sin murallas
que fue natural al retornar a lo que era por un tiempo corto nuestro hogar decir... "la ducha aguarda".
Tus ojos recorriendo mi pecho cuando quitaba lentamente el sujetador eran la primavera, el verano y en un invierno cruel el calor era tal que hubiéramos podido derretir el sol.
Tus manos
jabón espuma de ternura
los dedos,
el fragor de pincel en mi espalda.
Mis labios el agua...
y me gusto todo de ti tus piernas, tus nalgas...
Me decías que había tesoros en el cuerpo que buscabas dulces, caramelos; que encontraría -sí sabía jugar- en ti, un postre nuevo.
Después llenaste la tina de lavanda mojada diciendo: "...es lo mejor para ahogar la pasión".
Pero... jugabas...
- naufragamos una y otra vez
eras barco y cardumen
era ola y espuma
ritos desnudos.
La promesa era no salir del agua hasta que amaneciera ...
-Yo... agradecí a la vida la noche larga tú... sonreías y disfrutabas.
Por eso, sólo por eso, este otoño busco lavanda para rociar el agua de la tina y me gustan las noches invernales porque en la oscuridad de tu mirada esta la luz, de mi palabra.





